Refuerzan el potencial de la miel dentro del enfoque de Una Salud como producto natural y sostenible para mitigar la resistencia antibiótica en perros y personas. TAGS: Resistencia antimicrobiana. Antibióticos naturales. Miel. Medicina veterinaria
Las infecciones bacterianas en animales de compañía se encuentran entre las principales causas de morbilidad y uso de antimicrobianos en la práctica clínica veterinaria, particularmente en perros, donde las infecciones de piel y del tracto urinario se encuentran entre las afecciones más frecuentemente diagnosticadas en todo el mundo. Estudios retrospectivos realizados en hospitales veterinarios han identificado consistentemente las infecciones bacterianas de la piel como una causa importante de consultas, con bacterias Gram positivas y Gram negativas desempeñando un papel central en su etiología. Paralelamente, las auditorías de prescripciones de antimicrobianos en hospitales veterinarios docentes han demostrado que las infecciones del tracto urinario (ITU) y las infecciones de la piel se encuentran entre los principales impulsores del uso de antibióticos en perros, lo que destaca su relevancia clínica y epidemiológica.
Desde una perspectiva bacteriológica, las infecciones cutáneas caninas se asocian predominantemente con bacterias Gram positivas, especialmente Staphylococcus spp., ampliamente reconocidas como los principales agentes etiológicos de la pioderma canina y otras infecciones cutáneas superficiales y profundas. El predominio de especies de estafilococos en infecciones dermatológicas caninas se ha reportado consistentemente en diferentes regiones geográficas y entornos clínicos, lo que respalda su relevancia más amplia en dermatología veterinaria.
El uso extenso y a menudo empírico de antimicrobianos de amplio espectro para el tratamiento de infecciones cutáneas y del tracto urinario en perros ha contribuido significativamente a la aparición y diseminación de la resistencia a los antimicrobianos (RAM) en animales de compañía. Análisis recientes han reportado tasas crecientes de resistencia entre aislados bacterianos Gram positivos y Gram negativos recuperados de perros, incluyendo cepas multirresistentes (MDR) asociadas con infecciones recurrentes y fracasos terapéuticos. Este escenario representa un desafío clínico creciente al limitar las opciones de tratamiento disponibles y aumentar la carga de enfermedades bacterianas crónicas y recurrentes en perros.
Efecto antibiótico de la miel sobre bacterias resistentes
Más allá de la práctica clínica veterinaria, la RAM en animales de compañía constituye una preocupación de salud pública más amplia. La evidencia indica que las bacterias resistentes y los determinantes de resistencia pueden intercambiarse entre mascotas y humanos a través del contacto cercano, lo que refuerza la importancia de abordar la RAM en perros dentro de un marco de Una Salud. En consecuencia, organizaciones internacionales como la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) han identificado la RAM como una prioridad mundial y han enfatizado la necesidad urgente de reducir la presión de selección antimicrobiana al tiempo que promueven estrategias terapéuticas alternativas y complementarias.
En este contexto, los productos naturales han captado la atención como posibles alternativas o coadyuvantes a los antibióticos convencionales. Entre ellos, la miel y los extractos derivados de la miel exhiben una actividad antimicrobiana multifactorial asociada a sus propiedades fisicoquímicas y compuestos bioactivos, incluidos los compuestos fenólicos y flavonoides, que han demostrado efectos inhibitorios contra bacterias tanto Gram-positivas como Gram-negativas.
Por lo tanto, considerando la alta prevalencia clínica de infecciones cutáneas y del tracto urinario en perros, el papel bien establecido de Staphylococcus spp. y E. coli como los principales agentes etiológicos, y la creciente aparición de cepas multirresistentes (MDR), un estudio internacional tuvo como objetivo evaluar el potencial antimicrobiano de extractos metanólicos de miel de diferentes tipos de miel contra aislados bacterianos MDR recuperados de pacientes caninos infectados, vinculando así las infecciones clínicamente relevantes con una evaluación bacteriológica específica.
Se evaluó la actividad antibacteriana de cuatro mieles frente a seis cepas bacterianas multirresistentes aisladas de infecciones cutáneas en perros: E. coli, S. aureus, P. aeruginosa, E. faecium, E. cloacae y P. multocida.
Los patógenos más susceptibles fueron las cepas multirresistentes
Se evaluó la actividad antimicrobiana utilizando el método de microdilución en placa para determinar las concentraciones mínimas inhibitorias (CMI) de las mieles. El ensayo de CMI mostró que el crecimiento de los seis aislados fue inhibido por los cuatro tipos de miel. Los patógenos más susceptibles fueron las cepas multirresistentes E. coli, E. faecium y S. aureus, con CMI más bajas para los cuatro tipos de miel (3,13 %), demostrando una actividad antibacteriana vigorosa, en comparación con los patógenos multirresistentes P. aeruginosa, P. multocida y E. cloacae, que presentaron la CMI de 12,5 %, demostrando una actividad antibacteriana menor en comparación con las otras cepas.
En cuanto al tipo de miel, se detectaron diferencias significativas. Los tipos 3 y 4 mostraron mayor actividad inhibitoria, mientras que los tipos 1 y 2 mostraron respuestas menores. La comparación estacional y del tipo de flores también mostró una variación significativa, con mieles cosechadas en otoño que presentaron mayor capacidad inhibitoria que las recolectadas en verano.
Del mismo modo, se observó un efecto dependiente de la dosis, lo que confirma que concentraciones más altas de extractos de miel redujeron significativamente el crecimiento bacteriano.
Este estudio proporciona, indican los autores, una caracterización exhaustiva de las propiedades antimicrobianas y antioxidantes de las mieles frente a cepas bacterianas multirresistentes (MDR) de origen veterinario. Los extractos metanólicos mostraron una notable actividad inhibitoria, especialmente contra E. coli, E. faecium y S. aureus, lo que “respalda el potencial de las mieles como agentes complementarios en el control de infecciones”. Si bien se observó variabilidad entre los tipos de miel, probablemente debido a diferencias florales y geográficas, “todas las muestras exhibieron un contenido de fenoles y flavonoides de moderado a alto, así como una fuerte capacidad antioxidante”.
En conjunto, concluyen que “estos hallazgos resaltan la naturaleza multifacética de los efectos antibacterianos y antioxidantes de la miel, reforzando su potencial dentro del enfoque de Una Salud como producto natural y sostenible para mitigar la resistencia antimicrobiana”.
Fuente: www.diarioveterinario.com






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