Oncología comparada como puente entre medicina humana y veterinaria

La veterinaria e investigadora Silvia Guil explica cómo la oncología comparada une la salud humana y animal para mejorar la prevención y el tratamiento del cáncer. TAGS: Oncología comparada. One Health. Una Salud. Ciencia veterinaria. Medicina comparada

Silvia Guil Luna es veterinaria, profesora en el área de Anatomía Patológica Comparadas de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba e investigadora en el Grupo de Nuevas Terapias en Cáncer del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC). Recientemente, su labor investigadora fue reconocida por la Asociación Española Contra el Cáncer.

Desde pequeña, confiesa haber sentido “una profunda pasión por los animales y por todo lo relacionado con la salud”. Aunque en un principio dudó entre estudiar Medicina o Veterinaria, su amor por los animales fue decisivo. “Mi pasión por los animales fue lo que me hizo inclinarme por la Veterinaria, una elección de la que no me he arrepentido nunca”, afirma.

Durante su tesis doctoral trabajó con tumores de mama caninos como modelos espontáneos del cáncer de mama en mujeres. “Fue entonces cuando descubrí mi pasión por la oncología”, recuerda. Al finalizar la tesis, quiso profundizar en este campo desde una perspectiva translacional y se incorporó al grupo de Nuevas Terapias en Cáncer del IMIBIC gracias a una beca postdoctoral Juan de la Cierva. Desde entonces, su investigación se centra en el cáncer de colon y de mama, “uniendo el enfoque veterinario y humano con un mismo objetivo: avanzar en el conocimiento del cáncer”.

Actualmente, compagina la docencia con su labor investigadora. En la Facultad de Veterinaria desarrolla líneas de trabajo orientadas a la búsqueda de biomarcadores tumorales tanto en tejido como mediante biopsia líquida en carcinomas de mama caninos. A corto plazo, su meta es “seguir profundizando en los mecanismos moleculares comunes entre la oncología humana y veterinaria”, y a largo plazo aspira a que “la oncología comparada sea cada vez más reconocida como una vía clave para avanzar en el diagnóstico y tratamiento del cáncer, beneficiando tanto a las personas como a los animales”. 

 DvhnJJ41U9z9h7BsVFun2MrbIefCgZhP

Grupo de Nuevas Terapias en Cáncer del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba.

La oncología veterinaria en la evolución del cáncer

La relación entre la oncología veterinaria y la humana es, según Guil, “mucho más estrecha de lo que a veces se piensa”. Ambas forman parte de la medicina comparada, y los animales, especialmente perros y gatos, desarrollan espontáneamente muchos tipos de tumores que comparten características biológicas, genéticas y moleculares con los humanos. “Esto convierte a la oncología veterinaria en un modelo muy valioso para comprender mejor la evolución del cáncer, identificar nuevos biomarcadores y evaluar posibles terapias”, explica.

Del mismo modo, los avances en oncología humana permiten aplicar nuevas estrategias diagnósticas y terapéuticas en veterinaria. “Se trata de un intercambio mutuo en el que ambos campos se benefician, y que refuerza la idea de que la salud humana y la animal están profundamente conectadas”, destaca.

Además, subraya que los animales de compañía pueden ayudar a estudiar los factores ambientales del cáncer, ya que “viven en el mismo entorno que nosotros y están expuestos a los mismos factores”. Por eso, pueden actuar como “verdaderos centinelas de nuestra salud”, facilitando un conocimiento más amplio de la oncología comparada. 

Avances tecnológicos y nuevos enfoques terapéuticos en oncología 

La inteligencia artificial y las tecnologías digitales están transformando la investigación. “En investigación, la IA está facilitando muchísimo el descubrimiento de nuevos biomarcadores y dianas terapéuticas mediante el análisis de grandes volúmenes de datos clínicos y moleculares”, explica Guil. Estas herramientas, añade, “abren una etapa apasionante, donde la combinación del conocimiento científico con la innovación tecnológica permitirá avanzar hacia una oncología más precisa, predictiva y personalizada”.

En el ámbito veterinario, los avances son cada vez más visibles. “En los últimos años, la oncología veterinaria ha avanzado enormemente gracias a la incorporación de herramientas de análisis molecular que permiten conocer mejor las características biológicas de los tumores”, comenta. Entre ellas, la biopsia líquida se ha convertido en una técnica de gran valor, ya que “a partir de una simple muestra de sangre permite obtener información muy valiosa sobre el tumor, del mismo modo que en oncología humana”.

Sobre la esterilización y su relación con el cáncer de mama, Guil aclara que “la evidencia científica marca una clara reducción del riesgo de desarrollar tumores de mama en las perras, especialmente si se realiza antes del primer celo”. Sin embargo, advierte que no debe aplicarse de forma generalizada. “Hay otros factores, como la raza o la edad, que influyen, y lo más adecuado es valorar cada caso individualmente junto al veterinario”, explica.

También considera fundamental desarrollar tratamientos específicos para animales. “Aunque muchos fármacos oncológicos proceden de la medicina humana, es esencial adaptarlos a cada especie para mejorar su eficacia y minimizar los efectos secundarios”, apunta. Y respecto a las terapias naturales, opina que “pueden tener propiedades beneficiosas, pero no deben considerarse una alternativa a los tratamientos convencionales, sino una medicina complementaria que mejore la calidad de vida del paciente, siempre bajo supervisión médica”. 

El microbioma en el desarrollo del cáncer y la investigación veterinaria

El papel del microbioma en el desarrollo del cáncer es uno de los campos que más interés despierta actualmente. “El conjunto de microorganismos que habitan en nuestro organismo desempeña un papel clave en la salud y en el desarrollo de muchas patologías, incluido el cáncer”, explica. Alteraciones en su composición “pueden influir en el microambiente tumoral y en la respuesta al tratamiento”, por lo que su estudio es “un campo en expansión con enorme potencial tanto en oncología humana como veterinaria”.

En cuanto a la financiación, reconoce que la investigación veterinaria “suele contar con recursos más limitados que la medicina humana”, debido al mayor impacto sanitario y social de esta última. Aun así, celebra que “cada vez hay más conciencia sobre la importancia de la investigación veterinaria, sobre todo por su potencial translacional, que puede beneficiar tanto a animales como a humanos”.

“Si pudiera volver atrás, le diría a la joven Silvia Guil que disfrute del camino. Le aconsejaría que aproveche todas las oportunidades de aprendizaje, dentro y fuera del aula, y que se deje guiar por la curiosidad y la pasión por los animales”, señala. A los jóvenes veterinarios les anima a “no perder la ilusión, formarse constantemente y no tener miedo de explorar caminos diferentes, como la investigación en medicina humana”.

Antes de despedirse, lanza un mensaje que resume su visión profesional. “Los veterinarios debemos sentirnos orgullosos de nuestra profesión, porque contribuimos no solo a la salud de los animales, sino también a la salud y bienestar de la sociedad en general”.

Fuente: www.diarioveterinario.com

Comparte esta nota:

Escríbanos un Comentario

No hay comentarios aún.