Científicos exploran cómo producir músculo de salmón en laboratorio para transformar la acuicultura

Un equipo de Roslin Technologies Ltd logró desarrollar una línea celular muscular estable de salmón Atlántico. Esta innovación abre nuevas posibilidades para investigar el crecimiento, la genética y la salud del salmón, además de impulsar el desarrollo de productos del mar cultivados sin necesidad de pesca ni acuicultura tradicional. TAGS: Acuicultura. Salmón. Biotecnología. Innovación alimentaria

En un avance que podría redefinir el futuro de la acuicultura y la biotecnología alimentaria, investigadores de la empresa biotecnológica Roslin Technologies desarrollaron una nueva línea celular muscular derivada de embriones de salmón Atlántico (Salmo salar), capaz de crecer de forma sostenida en laboratorio y diferenciarse en tejido muscular funcional. El estudio representa uno de los pasos más sólidos hasta ahora para comprender el crecimiento muscular del salmón y, eventualmente, producir proteína marina cultivada a partir de células.

La investigación, publicada como preprint científico en abril de 2026, describe la creación de una línea celular bautizada como SsEC (Salmon skeletal Embryonic Cells), obtenida desde embriones en etapa avanzada del desarrollo. A diferencia de intentos anteriores —que dependían de células primarias con vida útil limitada— estas nuevas células mantuvieron su capacidad de crecimiento por más de 30 pases celulares, sin perder sus características musculares fundamentales.

El gran desafío: mantener “vivo” el músculo del salmón fuera del pez

Uno de los principales problemas en investigación acuícola ha sido la dificultad para cultivar células musculares estables de especies comerciales. En salmonicultura, entender cómo crece el músculo es clave, porque constituye la mayor parte del peso corporal del pez y determina directamente rendimiento productivo, textura y calidad del filete.

El salmón presenta además una particularidad biológica: a diferencia de mamíferos como bovinos o humanos, los peces continúan formando nuevas fibras musculares durante gran parte de su vida. Esto convierte al salmón en un organismo especialmente interesante para estudiar crecimiento muscular, eficiencia alimentaria y adaptación al ambiente.

Hasta ahora, los modelos celulares disponibles eran limitados, poco estables o difíciles de reproducir. El nuevo sistema desarrollado por Roslin Technologies promete cambiar ese escenario.

La clave estuvo en una “superficie” inesperada

Uno de los hallazgos más llamativos del estudio fue descubrir que estas células musculares embrionarias solo lograban sobrevivir y multiplicarse de forma estable sobre una proteína específica: vitronectina, un componente de la matriz extracelular.

Cuando los investigadores utilizaron otras superficies comúnmente empleadas en cultivo celular —como gelatina o laminina— las células se adherían inicialmente, pero terminaban perdiendo capacidad de crecimiento o morían después de pocas semanas. En cambio, sobre vitronectina, las células prosperaron durante más de 60 días, manteniendo estabilidad genética y capacidad proliferativa.

El resultado no es menor: demuestra que el “microambiente” donde se cultivan las células puede ser tan importante como las propias células para construir sistemas viables de acuicultura celular.

Figura 1. Obtención de SsEC a partir de embriones de salmón del Atlántico (Salmo salar) en la fase ocular tardía. Créditos: Estudio.

Células más rápidas y especializadas

El equipo comparó las nuevas células musculares con una línea celular renal de salmón ampliamente utilizada en investigación, conocida como ASK.

Los resultados fueron contundentes. Las células SsEC crecieron más del doble de rápido, duplicando su población aproximadamente cada 54 horas, frente a unas 120 horas de las células renales. Además, mostraron una morfología alargada típica de células precursoras musculares, muy distinta al aspecto plano y epitelial de las células renales.

Pero lo más importante ocurrió a nivel molecular. Mediante secuenciación genética, los científicos comprobaron que las células expresaban genes clave asociados al desarrollo muscular —como myf5 y myod1— y mantenían un programa genético estable incluso tras largos períodos de cultivo.

Del laboratorio al “músculo real”

Quizás el resultado más impactante fue que las células no solo sobrevivieron: también lograron transformarse en fibras musculares multinucleadas similares a las del músculo real del salmón.

Usando un protocolo de diferenciación en dos etapas, el equipo indujo la formación de estructuras musculares con proteínas esenciales para la contracción, incluyendo miosina pesada y α-actinina sarcomérica, componentes estructurales fundamentales del músculo.

En términos simples, los investigadores lograron que células embrionarias de salmón “aprendieran” a convertirse nuevamente en músculo organizado dentro de una placa de cultivo.

¿Qué significa esto para Chile y la salmonicultura?

Aunque el estudio se desarrolló en Reino Unido y aún está lejos de aplicaciones comerciales inmediatas, sus implicancias son especialmente relevantes para Chile, segundo productor mundial de salmón.

La disponibilidad de una línea celular muscular estable podría acelerar investigaciones sobre:

  • Mejoramiento genético del crecimiento muscular
  • Respuesta del salmón al estrés térmico y enfermedades
  • Nutrición de precisión y eficiencia alimentaria
  • Calidad del filete y composición muscular
  • Desarrollo de salmón cultivado celularmente sin necesidad de cultivar peces completos.

Además, la investigación se alinea con una tendencia emergente de “acuicultura celular”, donde tejidos marinos podrían producirse en biorreactores para complementar la oferta de proteína acuática y reducir presión sobre ecosistemas marinos.

Un avance prometedor, pero todavía experimental

Pese al entusiasmo, los propios autores llaman a la cautela. El trabajo aún corresponde a un preprint, es decir, no ha pasado por revisión por pares. Además, quedan desafíos relevantes: escalar el cultivo, mejorar maduración del tejido y validar cómo estas células se comportan en aplicaciones productivas reales.

Sin embargo, el mensaje científico es claro: por primera vez, existe una plataforma robusta para estudiar el músculo del salmón a nivel celular de forma sostenida.

Y eso podría convertirse en una pieza clave para la próxima generación de innovación acuícola.

Lea el estudio completo aquí: Derivation and characterization of an embryonic‑derived muscle progenitor cell line from Atlantic salmon (Salmo salar)

Fuente: Infosalmon 

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