Sarro y edad avanzada en caninos como factores asociados a presencia de parásitos orales con potencial zoonótico

Un estudio realizado en perros y gatos identifica dos especies de protozoos en la cavidad oral y analiza su relación con la edad y la acumulación de sarro, además de su posible interés zoonótico. TAGS: Medicina veterinaria. Salud canina. Odontología veterinaria. Zoonosis. Salud pública. Clínica veterinaria

Los tricomonas son protozoos muy extendidos que se encuentran en diferentes lugares y en un amplio espectro de huéspedes. Se han detectado, entre otros lugares, en la cavidad oral de humanos y muchas especies animales, incluidos perros y gatos. Una investigación reciente realizada en Polonia ha detectado la presencia de tricomonádidos en la cavidad oral del 17,22 % de los perros y el 5,75 % de los gatos analizados. El estudio también ha encontrado una asociación significativa entre estos protozoos y la edad avanzada y la acumulación de sarro dental en los perros.

Los investigadores analizaron muestras orales de 238 animales de compañía, concretamente 151 perros y 87 gatos, procedentes de distintas regiones de Polonia. Las muestras se recogieron entre junio de 2024 y diciembre de 2025 durante procedimientos veterinarios rutinarios.

El objetivo era determinar la frecuencia de colonización oral por tricomonádidos, identificar las especies presentes y estudiar su posible relación con factores como la edad, el estado de higiene bucodental y las condiciones de vida de los animales. "A pesar de la clara evidencia de su papel como patógenos, los tricomonas siguen siendo poco conocidos en perros y gatos. Estos animales domésticos son particularmente importantes debido a su estrecho contacto con los humanos, lo que aumenta el riesgo de transmisión de patógenos con potencial zoonótico", indicaron. 

Los resultados mostraron la presencia de estos protozoos en 26 perros y cinco gatos, con una frecuencia significativamente superior en los primeros.

Los perros mayores de nueve años y con más sarro presentan una mayor frecuencia de tricomonádidos

Una de las principales conclusiones del estudio es la asociación entre la presencia de tricomonádidos y determinados factores relacionados con la salud bucodental canina.

En los perros de entre cero y cuatro años, los investigadores encontraron estos microorganismos en el 8,69 % de los animales. La proporción aumentó hasta el 20,51 % entre los cinco y ocho años y alcanzó el 28,57 % en los mayores de nueve años.

La relación fue todavía más marcada al analizar la acumulación de sarro. Entre los perros con ausencia de sarro o depósitos que cubrían como máximo una cuarta parte de la superficie dental, la frecuencia de tricomonádidos fue del 7,58 %. En cambio, alcanzó el 36,17 % en los animales con sarro en más de la mitad de la superficie dental.

Las diferencias fueron estadísticamente significativas tanto para la edad como para la cantidad de sarro. Los investigadores consideran que estos resultados podrían estar relacionados con cambios en el entorno de la cavidad oral, como las alteraciones del pH o la aparición de zonas con menor disponibilidad de oxígeno que favorezcan la colonización por estos microorganismos. "En perros, la mayor prevalencia se observó en animales mayores (de más de 9 años) e individuos con depósito severo de sarro dental (con más del 50% de la superficie dental cubierta de cálculo), las diferencias fueron estadísticamente significativas. No hubo diferencias significativas asociadas con la edad, el entorno de vida y el estado de higiene bucal en gatos".

Sin embargo, el estudio no permite determinar si los tricomonádidos contribuyen al deterioro de la salud periodontal o si encuentran condiciones más favorables para establecerse en animales que ya presentan una higiene bucodental deficiente.

Identifican Trichomonas tenax, un protozoo habitual en la boca humana

El análisis molecular permitió identificar dos especies de tricomonádidos en las muestras positivas: Trichomonas brixi y Trichomonas tenax.

En los perros, T. brixi fue la especie predominante, presente en el 65,2 % de las 23 muestras positivas que pudieron secuenciarse, mientras que T. tenax representó el 34,8 % restante.

En los gatos se observó la situación contraria: T. tenax apareció en cuatro de las cinco muestras positivas, frente a una correspondiente a T. brixi.

La identificación de T. tenax resulta especialmente relevante desde la perspectiva de Una Sola Salud (One Health), ya que se trata de una especie considerada habitual en la cavidad oral humana y con potencial zoonótico.

Los autores señalan que la convivencia estrecha entre personas y animales de compañía plantea interrogantes sobre las posibles vías de transmisión de estos microorganismos.

De hecho, los cinco gatos positivos vivían en interiores, una circunstancia que lleva a los investigadores a plantear la hipótesis de que las personas podrían constituir una fuente de infección. "Las condiciones de alojamiento parecen desempeñar un papel importante, ya que todos los gatos en los que se detectaron tricomonas orales eran animales de interior, con contacto limitado con el ambiente exterior pero contacto más estrecho con los humanos. Por lo tanto, la principal fuente de infección parecen ser los humanos, para quienes T. tenax se considera una especie típica".

No obstante, esta posibilidad no ha podido confirmarse, puesto que no se tomaron muestras de los propietarios ni se investigaron directamente las cadenas de transmisión.

Por su parte, T. brixi es una especie descrita relativamente recientemente, que hasta ahora no se ha identificado en humanos. El estudio confirma por primera vez su presencia en perros y gatos de Polonia.

Los autores recuerdan que los tricomonádidos orales se han relacionado en investigaciones anteriores con enfermedades periodontales, aunque su papel patógeno continúa siendo objeto de debate.

En este contexto, los resultados aportan nuevos datos epidemiológicos sobre microorganismos poco estudiados en animales de compañía y refuerzan el interés de investigar su posible implicación en la salud oral y en la transmisión de agentes infecciosos entre especies.

Los investigadores concluyen que la edad y el estado de higiene bucodental son factores asociados con la presencia de tricomonádidos en los perros, mientras que la identificación de T. tenax merece atención adicional por sus posibles implicaciones para la salud animal y humana.

Fuente: www.diarioveterinario.com

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