Agua ozonizada en perros como alternativa para la antisepsia preoperatoria

Investigadores italianos demostraron que el agua ozonizada reduce la carga bacteriana en la piel canina con eficacia similar a la clorhexidina y el alcohol, ofreciendo seguridad y sostenibilidad. TAGS: Medicina veterinaria. Cirugía veterinaria. Antisepsia. Agua ozonizada. Salud animal. Dermatología veterinaria. Investigación veterinaria. Innovación veterinaria

Las infecciones posquirúrgicas representan uno de los mayores desafíos en medicina veterinaria, ya que incrementan la morbilidad, prolongan las hospitalizaciones y pueden poner en riesgo la vida de los pacientes. Por ello, la preparación adecuada de la piel antes de una cirugía es una medida indispensable para disminuir la carga bacteriana y prevenir complicaciones. En este contexto, un grupo de investigadores de la Universidad de Pisa y diferentes clínicas veterinarias de Italia evaluó una opción innovadora: el uso de agua bidestilada ozonizada como antiséptico preoperatorio en perros.

El estudio incluyó a 63 pacientes caninos sometidos a cirugías abdominales, torácicas, de extremidades proximales y cervicales. En cada perro se delimitaron áreas estandarizadas de piel que fueron tratadas con distintos protocolos: clorhexidina en jabón seguida de clorhexidina alcohólica, una combinación de clorhexidina con agua ozonizada, alcohol etílico con agua ozonizada y agua ozonizada sola. Posteriormente, se tomaron muestras a los 90 y 180 segundos tras la aplicación de cada agente, y se analizaron mediante cultivo bacteriológico para determinar la reducción de microorganismos.

Los resultados mostraron que el agua ozonizada alcanzó niveles de eficacia equivalentes a los obtenidos con clorhexidina y alcohol etílico, e incluso superiores en determinadas áreas. Esto confirma que el ozono puede actuar como un potente antimicrobiano tópico, reduciendo de manera significativa la carga bacteriana en la piel canina.

Efectividad del agua con ozono en la antisepsia preoperatoria de la piel canina

Más allá de su eficacia, los investigadores destacan el perfil de seguridad del ozono en concentraciones controladas, su rápida acción y la ausencia de efectos adversos relevantes. A diferencia de otros antisépticos químicos, su aplicación no deja residuos ni genera el mismo impacto ambiental, lo que lo convierte en una alternativa más sostenible.

Al comparar con los antisépticos tradicionales, se evidencian ventajas importantes del ozono. El alcohol etílico, aunque eficaz frente a bacterias, pierde rápidamente su efecto al evaporarse y puede irritar o resecar la piel, aumentando el riesgo de lesiones, sobre todo en pacientes sensibles. 

Por su parte, la clorhexidina tiene acción residual y antibacteriana amplia, pero presenta limitaciones como posible toxicidad ocular o cerebral, riesgo de reacciones alérgicas graves y pérdida de eficacia en presencia de esporas o detergentes comunes. Estas restricciones hacen que los profesionales deban considerar cuidadosamente su uso, especialmente en pacientes con historial de alergias.

El trabajo concluye que el agua bidestilada ozonizada no pretende sustituir por completo a los protocolos tradicionales, sino complementarlos dentro de una estrategia de antisepsia quirúrgica más integral. Su inclusión en la práctica clínica podría contribuir a reforzar la seguridad del paciente y, al mismo tiempo, reducir la dependencia del uso masivo de compuestos como la clorhexidina, especialmente en un contexto de creciente preocupación por la resistencia antimicrobiana.

Los autores reconocen que se trata de un estudio preliminar y que aún son necesarios más ensayos clínicos para determinar con precisión el papel del ozono en la antisepsia veterinaria. Sin embargo, sus hallazgos abren la puerta a un cambio de paradigma en la preparación quirúrgica, en el que tecnologías emergentes como el ozono pueden mejorar la calidad de la atención y el bienestar de los animales.

Fuente: www.diarioveterinario.com

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