Una enfermedad conocida en humanos sorprende a la ciencia veterinaria al aparecer en gatos

Un estudio caracteriza por primera vez molecularmente el síndrome de Marfan en gatos tras identificar en dos hermanos una variante del gen FBN1. TAGS: Medicina veterinaria. Veterinaria. Salud felina. Genética veterinaria. Medicina felina. Investigación veterinaria

Un estudio ha descrito por primera vez la caracterización fenotípica y molecular del síndrome de Marfan en gatos domésticos, una enfermedad hereditaria del tejido conectivo asociada a alteraciones en el gen FBN1 y ampliamente conocida en humanos, pero de la que apenas existen modelos animales espontáneos documentados.

La investigación, publicada en Scientific Reports, se centró en dos gatos hermanos sin raza definida que presentaban varias de las características compatibles con el síndrome. Ambos desarrollaron luxación bilateral del cristalino y dilatación de la raíz aórtica, consideradas características cardinales de la enfermedad, además de presentar extremidades inusualmente largas.

El análisis genético permitió identificar en los dos animales una variante homocigota del gen FBN1, responsable de codificar la fibrilina-1, una proteína esencial para la estructura y función del tejido conectivo.

Una variante genética no detectada en más de 1.000 gatos

Mediante secuenciación del genoma completo, los investigadores identificaron concretamente la variante XM_023255387.2:c.2678-3C>A, localizada tres pares de bases antes del exón 22 de FBN1, en un nucleótido conservado.

Uno de los aspectos que refuerza la singularidad del hallazgo es que la variante no estaba presente en una cohorte de más de 1.000 gatos utilizada como referencia.

Los dos animales afectados presentaban la alteración en homocigosis, es decir, poseían dos copias de la variante genética. Este resultado resulta especialmente llamativo teniendo en cuenta que el síndrome de Marfan se considera una enfermedad autosómica dominante y que, en humanos, una sola copia alterada de FBN1 puede ser suficiente para provocar la enfermedad.

Para determinar las consecuencias moleculares de la variante, los autores analizaron mediante secuenciación de ADN complementario cómo afectaba al procesamiento del ARN. Los resultados mostraron que el exón 22 era omitido en el 73 % de los transcritos.

Esta alteración afecta al segundo dominio híbrido de la fibrilina-1, una región relevante para el plegamiento y la estabilidad de la proteína.

Los gatos conservaban una parte de la producción normal de FBN1

Sin embargo, la variante identificada no impedía por completo la formación de transcritos normales. El sitio de empalme o splicing mantenía cierta funcionalidad, permitiendo producir niveles bajos de transcrito normal.

De este modo, aunque genéticamente los gatos eran homocigotos para la variante, los investigadores consideran que funcionalmente se comportaban como heterocigotos. Este mecanismo podría explicar que los animales pudieran sobrevivir hasta la edad adulta pese a presentar dos copias de la alteración.

Los análisis fueron más allá de la caracterización genética. El examen histopatológico de la aorta ascendente de uno de los gatos afectados reveló alteraciones y fracturas en las fibras elásticas, compatibles con una función deficiente de la fibrilina-1 y con la degeneración de la capa media de la aorta observada en el síndrome de Marfan humano.

La combinación de los hallazgos clínicos, histopatológicos y genéticos permitió así establecer la primera caracterización molecular conocida del síndrome de Marfan en el gato doméstico.

El trabajo aporta además un nuevo modelo espontáneo para estudiar las bases genéticas y moleculares del síndrome de Marfan y proporciona información que puede facilitar el reconocimiento de casos similares en gatos que presenten conjuntamente alteraciones oculares, cardiovasculares y esqueléticas.

Fuente: www.diarioveterinario.com

Comparte esta nota:

Escríbanos un Comentario

No hay comentarios aún.