Una profesión atravesada por lo emocional y gestionada como un servicio estándar

Integrar lo emocional al modelo de negocio veterinario no significa dejar que los sentimientos fluyan al libre albedrío y que sean el eje de nuestra práctica profesional. Sino estructurar y diseñar un sistema donde la empatía juegue a nuestro favor y no en detrimento de nuestro bienestar. TAGS: MentoríaVet360. Desarrollo profesional. Valor profesional. Bienestar veterinario. Posicionamiento profesional. Negocio veterinario

El trabajo veterinario exige criterio clínico, una carga emocional considerable y toma de decisiones complejas, entre otras tantas cosas, sobre todo en clínica de pequeños animales. Sin embargo, se gestiona con modelos de negocios que no están alineados con esa realidad intensa. Ello explica buena parte del desgaste, la frustración y la baja rentabilidad que atraviesa hoy la profesión.

La medicina veterinaria requiera de conocimientos técnicos, pero en esencia, su práctica es profundamente emocional. Implica tratar con animales que muchas veces llegan a la consulta con un estado de salud precario, donde hay que acompañar a tutores/clientes en situaciones de angustia, tomar decisiones con información incompleta, convivir con el dolor, la incertidumbre, y muchas veces, con la muerte.

Sin embargo, a la hora del desempeño profesional, aparece la lógica de un servicio estándar: volumen, eficiencia y productividad. ¿Y qué hacemos con la empatía y toda esa carga emocional contenida? Tenemos que aprender a estructurarla dentro del negocio.

Un error estructural de la veterinaria: gestionar emociones como si fueran costos invisibles

Muchas clínicas trabajan bajo un modelo que combina tres elementos que no aportan a la sostenibilidad del negocio:

-Alta carga emocional

-Honorarios ajustados o subvalorados

-Muchos pacientes por día

Este esquema es difícil de sostener en el tiempo porque dedica menos duración a cada consulta, se toman decisiones apresuradas, hay una menor calidad percibida por el tutor/cliente y un mayor desgaste profesional.

Es un círculo que se retroalimenta constantemente: más pacientes para compensar ingresos-más desgaste-peor atención-más presión.

El tutor/cliente como parte del sistema

Lo que queda olvidado en este circuito es el tutor/cliente que también forma parte del sistema.

A diferencia de otras profesiones de salud, la nuestra responde ante el paciente y también ante el tutor/cliente; y ese tutor, a su vez, tiene un vínculo emocional fuerte con ese paciente, puede tener limitaciones económicas y expectativas muchas veces irreales. Esto genera una tensión constante entre lo ideal desde el punto de vista médico y lo posible desde lo económico.

El profesional queda en medio de esas situaciones absorbiendo frustración, culpa y presión. Aquí es donde el modelo presenta una grieta porque no contempla herramientas para gestionar todo esto que sucede de manera subyacente. La carrera nos prepara para curar, pero no para sostener el ejercicio profesional en el contexto actual, donde las exigencias pasan por la comunicación con el tutor/cliente, la gestión emocional, el posicionamiento profesional, la administración y las finanzas.

Se intenta sostener una profesión emocionalmente intensa con un modelo organizacional y económico que no lo contempla.

Trabajando para un modelo profesional más sostenible

Podemos generar acciones para:

-Mejorar la experiencia del tutor/cliente, lo cual aliviará fricciones, aportará más claridad y mejor comunicación.

-Revalorizar el servicio profesional: correrse de la competencia por precio.

-Estructurar servicios en lugar de consultas aisladas: ofreciendo planes, programas y seguimiento.

-Incorporar habilidades potentes como liderazgo, gestión emocional, comunicación.

-Crear redes de acompañamiento profesional.

Algunas estrategias que pueden ayudarte:

-Diseñar las consultas con una lógica emocional, no sólo clínica: esto cambia el enfoque y la estrategia. Se crea un protocolo de consulta donde se tiene en cuenta la validación del tutor/cliente; se brindan explicaciones claras con opciones de tratamientos; y se toma una decisión compartida y próximos pasos a seguir, involucrando al tutor/cliente.

-La comunicación como un servicio y no como un extra que me quita tiempo: diseñar diferentes tipos de consultas, por ejemplo, consulta clínica y consulta de casos complejos. Estás cobrando por pensar y asesorar. No únicamente por hacer.

-Crear programas especiales, por ejemplo, plan cachorros, plan para animales geriátricos, plan seguimiento de enfermedades crónicas. Esto incluye controles, asesoramiento y acompañamiento. Ello se traduce en ingresos recurrentes, relación continua, y menos urgencias emocionales.

-Entrenase en habilidades emocionales como parte de las competencias profesionales: no es un dato menor contar hoy con herramientas en habilidades no técnicas. Capacitarse para el manejo de conflictos, límites con tutores/clientes, comunicación de malas noticias son temas inherentes a la práctica profesional.

-Diseñar una experiencia completa del tutor/cliente: la emoción no aparece solo en la consulta. Sucede antes, en la recepción, en la sala de espera, en el seguimiento. Mapear ese recorrido, optimizarlo y hacerlo más amable tendrá impacto en la fidelización y recomendaciones, a la vez que baja los niveles de fricción.

Integrar lo emocional no significa agregar empatía, sino rediseñar el negocio y el ejercicio profesional para que sea sostenible.Promover un modelo de negocio que contemple lo más importante de nuestra profesión: la carga emocional.

El desafío es alinear la realidad técnica, emocional y económica. Ello mejora la calidad del trabajo, la precepción del cliente, la rentabilidad y, fundamentalmente, la vida de los profesionales.

Programa MentoríaVet360:

Un lugar para trabajar:

  1. Mentalidad y bienestar
  2. Negocio y rentabilidad
  3. Comunicación y posicionamiento

Formato:

-8 encuentros semanales (virtual o presencial)

-Herramientas prácticas aplicadas a tu caso

-Seguimiento y acompañamiento 

-Estrategia + ejecución: 1 decisión - 1 acción concreta

No es teoría. Es trabajo sobre tu realidad.

Analía Civetta

Méd. Veterinaria-Ps. Social

Mentora en desarrollo profesional veterinario.

Fundadora de MentoríaVet360

civettavet@gmail.com 

+54 9 341 6623537

 

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