Cada avance tecnológico genera incertidumbre, y la inteligencia artificial no es la excepción. Sin embargo, la historia del sector agropecuario demuestra que el crecimiento y la productividad han estado estrechamente ligados a la incorporación responsable de nuevas herramientas. Más que rechazar la innovación por temor, el desafío actual consiste en desarrollar criterio para comprender sus alcances, limitaciones y posibilidades. El punto no es elegir entre tecnología o experiencia, sino integrar ambas para construir sistemas productivos más eficientes, sostenibles y preparados para los desafíos del futuro. TAGS: Inteligencia artificial. Agro. Tecnología agropecuaria. Transformación digital. Innovación tecnológica
Autor: Alfredo Montes Niño.
Veterinario – exconsultor FAO/IAEA – Miembro del Comité Ejecutivo UILI – Miembro de IPSAL
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